jueves, 21 de julio de 2016

Pollo a la mostaza.

Pues sí, la mostaza sirve para algo más que esconder el infame sabor de los perritos calientes. En esta receta, por ejemplo, le dio al pollo un aroma de más allá de los Pirineos.
Deshuesé un pollo y lo corté en trozos como para comerlos de uno o dos bocados. Con los huesos, las alas y las hojas verdes de un puerro, hice un caldo, usé un litro, más o menos. Enhariné el pollo y lo freí  vuelta y vuelta en aceite muy caliente. Retiré el pollo y, en el mismo aceite, freí una cebolla mediana cortada en juliana. Cuando la cebolla estaba dorada, añadí una cucharada de tomate triturado para desgrasar el fondo y lo freí un par de minutos removiendo y rascando el fondo con una cuchara de madera. Añadí una cucharada sopera de mostaza de Dijon y un poco de caldo. Lo trituré con la batidora. Añadí el caldo (colado) y el pollo y lo cocí a fuego lento una media hora. Me hubiese quedado mejor a fuego muy lento una hora, pero no tenía tiempo. Si, durante la cocción, ves que la salsa se espesa mucho, añade caldo.
Y ya está. Que me perdonen los enófilos, pero este plato pedía a gritos una cerveza y con eso lo acompañé.

lunes, 20 de junio de 2016

Huevos fritos con chorizo y patatas.

¿Recuerdas la última vez que comiste unos huevos fritos con chorizo y patatas? Un modesto placer para sibaritas que los consejos dietéticos, el tiempo disponible y su escasa sofisticación han alejado de nuestras mesas. En mi caso, me da pereza tener que coordinarlo todo para que los tres ingredientes lleguen calientes y en su punto de cocción a la mesa. Un auténtico estrés.
Hace unos días le di una vuelta al asunto y decidí hacer las patatas y el chorizo en el horno. De este modo, en las sartenes sólo tenía que estar pendiente de los huevos.  Hacía tiempo que no disfrutaba tanto comiendo.
No pongo cantidades porque cada uno sabe cuánto come.
Corté las patatas en rodajas como monedas de dos euros. Las puse en una rustidera, las salé, espolvoreé tomillo y romero y eche un chorrito de aceite de Siurana.  Al horno. Lo encendí y lo puse a 210. Corté el chorizo, en mi caso chorizo picante de Josefa Hoyos, y lo puse en en un recipiente apto para el horno, sin aceite. Cuando las patatas llevaban media hora en el horno, puse también el chorizo. Mientras freía los huevos, el chorizo quedó en su punto, Emplaté.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Huevos fritos aromatizados con hongos.

Ayer me preparé una humilde delicia.
En una sartén con aceite de oliva virgen puse a calentar dos láminas de hongo (boletus edulis) seco. El fuego al mínimo. Cuando el aceite empezó a oler a hongo, retiré las láminas y subí el fuego para poder freír los huevos. Piqué con unas tijeras las láminas de seta y las espolvoreé sobre los huevos (los huevos fritos siempre van de dos en dos) ya emplatados.
Una receta muy sencilla, muy barata y, os aseguro, deliciosa.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Espaguetis con rape y romesco.

Quería hacer algo parecido a una salsa boloñesa pero con pescado. Por la textura, pensé que el pescado más apropiado sería el rape. Y, claro, una vez te has decidido por el rape, parece que la salsa que lo soporte debe ser un romesco en vez de una salsa de tomate. 
Como cocer espaguetis no tiene ningún secreto, explicaré como hice la salsa.
Ingredientes:
- 4 dientes de ajo.
- 1 docena de almendras tostadas peladas.
- 6 pimientos del piquillo. Lo natural sería utilizar ñoras, pero no tenía tiempo.
- 3 cucharadas de tomate triturado.
- 1 copa de brandy.
- Unas gotas de vinagre. Yo lo prefiero de jerez.
- 1 rape pequeño, de ración.
Elaboración:
Corté la carne y el hígado del rape a tacos y lo freí.
Freí los dientes de ajo sin pelar.
Freí las almendras.
Freí el tomate y añadí los pimientos.
En el vaso de la batidora puse el rape, los ajos pelados, las almendras, el tomate , los pimientos, el brandy y las gotas de vinagre. No lo batí demasiado, porque quería encontrar los granitos de almendra y los hilillos de rape.
Acompañados de un xarel·lo, los espaguetis me parecieron deliciosos.

jueves, 23 de enero de 2014

Salsa picante de naranja.

No sabía ni qué nombre ponerle a esta salsa. Se me pasó por la cabeza poner un nombre rimbombante como "salsa agripicante al aroma de naranja", pero me sonaba mu pretencioso.
Ingredientes para cuatro personas:

  • Una patata pequeña, como medio puño.
  • Dos o tres dientes de ajo.
  • Una guindilla.
  • El zumo de una naranja.
Cocí la patata y reservé el caldo de la cocción.
Freí el ajo cortado a láminas junto con la guindilla.
Eché en el vaso de la batidora el ajo, la guindilla y el aceite de freírlo, un chorrito de vinagre de jerez, la patata cocida y el zumo de naranja. Lo trituré. Vi que la salsa había quedado suficientemente líquida y tiré por el fregadero el caldo de la cocción de la patata.
Utilicé la salsa para aderezar unos lomos de merluza enharinados y fritos.

jueves, 16 de enero de 2014

Patatas estofadas con pulpo.

Del pulpo, como de Lionel Messi o de Cristiano Ronaldo, valoramos más las patas que la cabeza. Todos hemos visto esos platos de madera llenos de pulpo a feira en los que los trozos de cabeza van quedando apartados sin que nadie quiera comerlos.
Para aprovechar la cabeza y el caldo de la cocción del pulpo, os propongo esta receta.
Ingredientes para cuatro personas:

  • Aceite de oliva.
  • Dos dientes de ajo.
  • Un pimiento rojo.
  • Guindilla a discreción, cada uno sabe el grado de picante con el que disfruta. 
  • Patatas.
  • La cabeza ya cocida de un pulpo.
  • El caldo de la cocción del pulpo.
Una vez hemos quedado como señores invitando a cenar el sábado por la noche a unos amigos y sirviendo unos platos de pulpo a feira que sólo contenían rodajas de patas, el lunes picamos los ajos y cortamos el pimiento rojo en juliana o en dados pequeños. Doramos los ajos, añadimos el pimiento y la guindilla. Sofreímos hasta que el pimiento quede tierno. Añadimos las patatas cortadas en dados grandes. Cubrimos (y sólo cubrimos) con caldo de la cocción del pulpo y cocemos las patatas. Cuando las patatas estén cocidas, añadimos la cabeza del pulpo cortada en cuadrados de un centímetro y hervimos tres o cuatro minutos más. Rectificamos de sal. En invierno resulta un plato de cuchara sabroso y barato.

Lo siento, todavía no se me ha ocurrido nada para aprovechar las cabezas de Messi y Ronaldo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Arroz de conejo confitado.

Con esto de las prisas, estamos acostumbrando a nuestros hijos a comer "sin huesos": filetes de pollo, filetes de pescado, hamburguesas, salchichas, esos conglomerados de algo parecido a la carne que llaman nuggets... En mi casa no somos una excepción. Con estas costumbres, es imposible que mis hijos coman una carne tan rica, nutritiva y barata como el conejo. Así que, cuando tengo tiempo, preparo este arroz con conejo.
Ingredientes para 8 personas.
- Un conejo.
- Una cebolla mediana.
- Seis dientes de ajo.
- Hierbas a escoger, a mí me gustan con el conejo el romero y el tomillo.
- Aceite.
- Un poco de manteca de cerdo.
- Sal y pimienta.
- Unas setas secas. Hoy lo he hecho con rebozuelos (cantherelus, rossinyols...).
Primer paso, confitar el conejo el día anterior. En un recipiente con tapa, pongo un lecho con la cebolla en juliana, los dientes de ajo y las setas. Salpimento el conejo entero y lo unto con la manteca y las hierbas. Añado un poco de aceite de oliva. Cierro el recipiente y lo pongo en el horno tres horas a 90 grados. Dejo enfriar en el mismo horno.
Segundo paso, deshuesar el conejo. De momento, no he encontrado herramientas más útiles que los dedos. Arranco toda la carne, con el conejo confitado resulta fácil. Los huesos los pongo en una cazuela a la que añado el caldo que han soltado el conejo y la cebolla. Añado agua a la cazuela para cocer y obtener el caldo que añadiré al arroz. Retiro las setas. Pico la carne de conejo con el cuchillo. Trituro en la batidora la cebolla, los ajos y el hígado del conejo. Mezclo la carne picada con la pasta obtenida de la cebolla, los ajos y el higado.
Tercer paso, el arroz, una elaboración clásica de paella. En una sartén, pongo un poco de aceite. cuando está caliente, añado la carne de conejo. Un par de minutos y añado en arroz, una taza de café por persona. Rehogo un minuto y añado el caldo caliente, dos tazas de caldo por cada taza de arroz. Yo acabo haciendo el arroz en el horno, veintidós minutos a ciento noventa grados, pero esto es cuestión de gustos.