Ingredientes:
- Un solomillo de cerdo para cada dos o tres personas.
- Almejas.
- Almendras, como homenaje a mi error.
- Oporto. Como hoy no tengo, pondré vermut, que tampoco queda mal.
- Cebolla.
- Ajo.
- Pimentón. La proporción entre dulce y picante que a cada uno le parezca.
- Aceite.
Corto el solomillo en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente. Vuelta y vuelta en el aceite bien caliente y las retiro. Frío un par de dientes de ajo en láminas. Cuando empiezan a tomar color, añado al aceite las almendras y un minuto después la cebolla, bien picaditas, que mis hijos se quejan si se las encuentran. Cuando la cebolla está frita, devuelvo el solomillo a la cazuela, echo las almejas por encima, el vermut y el pimentón. Tapo la cazuela y a esperar hasta que se abran las almejas.