Ingredientes:
- Un solomillo de cerdo para cada dos o tres personas.
- Almejas.
- Almendras, como homenaje a mi error.
- Oporto. Como hoy no tengo, pondré vermut, que tampoco queda mal.
- Cebolla.
- Ajo.
- Pimentón. La proporción entre dulce y picante que a cada uno le parezca.
- Aceite.
Corto el solomillo en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente. Vuelta y vuelta en el aceite bien caliente y las retiro. Frío un par de dientes de ajo en láminas. Cuando empiezan a tomar color, añado al aceite las almendras y un minuto después la cebolla, bien picaditas, que mis hijos se quejan si se las encuentran. Cuando la cebolla está frita, devuelvo el solomillo a la cazuela, echo las almejas por encima, el vermut y el pimentón. Tapo la cazuela y a esperar hasta que se abran las almejas.
Buen Mariano, como ves soy el primer seguidor de tu blogs, y creo que no sere el unico. Para empezar, receta cojonuda parece. El proximo domingo la probare de destrozar y ya te dire. Agur!!
ResponderEliminarEspero saber cómo ha ido.
ResponderEliminarBien,Mariano, un exito. El contraste del solomillo, las almejas y el vermout negro la verdad es que le da un punto especial al plato.En mi caso, le puse piñones en vez de almendras, pero tambien quedo bien.Buena nota para empezar.
ResponderEliminarNos vemos!!!