martes, 10 de agosto de 2021

Salmón con salsa de soja y wasabi.

Una receta de supervivencia para cuando no tienes tiempo (ni ganas) de cocinar.
Ingredientes para una persona. No tenemos tiempo ni ganas y nos vamos a poner a cocinar para más gente. Las cantidades son solo una orientación, que cada uno tiene el saque que tiene.

Ingredientes:

- Una patata.
- Un lomo de salmón. No tenemos ganas ni de pelearnos con la espina.
- Salsa de soja.
- Wasabi.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración.

Pela la patata y córtala en dados, como de medio centímetro de lado.
Pon la patata en un recipiente de silicona para microondas con sal y un poco de agua, casi nada, lo justo para mojar el fondo.


6 minutos al microondas a 700w (el máximo del mío).

Añade el salmón, y 2 minutos más de microondas.


Emplata el salmón y las patatas procurando dejar el agua en el recipiente.


En alguno de los paréntesis que te da el microondas, pon en un tarro pequeño 4 cl de agua, un poco de wasabi y un poco de aceite de oliva. Como sé que repetirás, ya irás ajustando la cantidad de wasabi hasta llegar al punto en que casi, pero sólo casi, lloras. Cierra el tarro y agita como un loco para que emulsione la mezcla y se diluya el wasabi.








Vierte la emulsión sobre el salmón y la patata.


Maridaje.

Es un plato para salir del paso. Con lo que mejor marida es con cualquier botella que tengas abierta.










 


 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Lomo al vermut.

Una receta sencillita, resultona y recalentable.
Pon aceite a calentar.
Enharina un poco y sala los filetes de lomo y, cuando el aceite esté bien caliente, los fríes vuelta y vuelta y los retiras.
Añade tomate triturado y remueve con algo que no ralle la sartén (la clásica madera o la moderna silicona, por ejemplo), para arrancar la harina que haya podido quedar enganchada y diluirla en el tomate.
Cuando el tomate esté frito, añade orégano y pimentón. Yo lo echo picante, pero si prefieres el dulce, tú mismo.
Vuelve a poner el lomo en la sartén y cúbrelo con el tomate. Añade un vaso de vermut y deja que se reduzca. Si lo vas a recalentar, no lo reduzcas del todo.

jueves, 21 de julio de 2016

Pollo a la mostaza.

Pues sí, la mostaza sirve para algo más que esconder el infame sabor de los perritos calientes. En esta receta, por ejemplo, le dio al pollo un aroma de más allá de los Pirineos.
Deshuesé un pollo y lo corté en trozos como para comerlos de uno o dos bocados. Con los huesos, las alas y las hojas verdes de un puerro, hice un caldo, usé un litro, más o menos. Enhariné el pollo y lo freí  vuelta y vuelta en aceite muy caliente. Retiré el pollo y, en el mismo aceite, freí una cebolla mediana cortada en juliana. Cuando la cebolla estaba dorada, añadí una cucharada de tomate triturado para desgrasar el fondo y lo freí un par de minutos removiendo y rascando el fondo con una cuchara de madera. Añadí una cucharada sopera de mostaza de Dijon y un poco de caldo. Lo trituré con la batidora. Añadí el caldo (colado) y el pollo y lo cocí a fuego lento una media hora. Me hubiese quedado mejor a fuego muy lento una hora, pero no tenía tiempo. Si, durante la cocción, ves que la salsa se espesa mucho, añade caldo.
Y ya está. Que me perdonen los enófilos, pero este plato pedía a gritos una cerveza y con eso lo acompañé.

lunes, 20 de junio de 2016

Huevos fritos con chorizo y patatas.

¿Recuerdas la última vez que comiste unos huevos fritos con chorizo y patatas? Un modesto placer para sibaritas que los consejos dietéticos, el tiempo disponible y su escasa sofisticación han alejado de nuestras mesas. En mi caso, me da pereza tener que coordinarlo todo para que los tres ingredientes lleguen calientes y en su punto de cocción a la mesa. Un auténtico estrés.
Hace unos días le di una vuelta al asunto y decidí hacer las patatas y el chorizo en el horno. De este modo, en las sartenes sólo tenía que estar pendiente de los huevos.  Hacía tiempo que no disfrutaba tanto comiendo.
No pongo cantidades porque cada uno sabe cuánto come.
Corté las patatas en rodajas como monedas de dos euros. Las puse en una rustidera, las salé, espolvoreé tomillo y romero y eche un chorrito de aceite de Siurana.  Al horno. Lo encendí y lo puse a 210. Corté el chorizo, en mi caso chorizo picante de Josefa Hoyos, y lo puse en en un recipiente apto para el horno, sin aceite. Cuando las patatas llevaban media hora en el horno, puse también el chorizo. Mientras freía los huevos, el chorizo quedó en su punto, Emplaté.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Huevos fritos aromatizados con hongos.

Ayer me preparé una humilde delicia.
En una sartén con aceite de oliva virgen puse a calentar dos láminas de hongo (boletus edulis) seco. El fuego al mínimo. Cuando el aceite empezó a oler a hongo, retiré las láminas y subí el fuego para poder freír los huevos. Piqué con unas tijeras las láminas de seta y las espolvoreé sobre los huevos (los huevos fritos siempre van de dos en dos) ya emplatados.
Una receta muy sencilla, muy barata y, os aseguro, deliciosa.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Espaguetis con rape y romesco.

Quería hacer algo parecido a una salsa boloñesa pero con pescado. Por la textura, pensé que el pescado más apropiado sería el rape. Y, claro, una vez te has decidido por el rape, parece que la salsa que lo soporte debe ser un romesco en vez de una salsa de tomate. 
Como cocer espaguetis no tiene ningún secreto, explicaré como hice la salsa.
Ingredientes:
- 4 dientes de ajo.
- 1 docena de almendras tostadas peladas.
- 6 pimientos del piquillo. Lo natural sería utilizar ñoras, pero no tenía tiempo.
- 3 cucharadas de tomate triturado.
- 1 copa de brandy.
- Unas gotas de vinagre. Yo lo prefiero de jerez.
- 1 rape pequeño, de ración.
Elaboración:
Corté la carne y el hígado del rape a tacos y lo freí.
Freí los dientes de ajo sin pelar.
Freí las almendras.
Freí el tomate y añadí los pimientos.
En el vaso de la batidora puse el rape, los ajos pelados, las almendras, el tomate , los pimientos, el brandy y las gotas de vinagre. No lo batí demasiado, porque quería encontrar los granitos de almendra y los hilillos de rape.
Acompañados de un xarel·lo, los espaguetis me parecieron deliciosos.

jueves, 23 de enero de 2014

Salsa picante de naranja.

No sabía ni qué nombre ponerle a esta salsa. Se me pasó por la cabeza poner un nombre rimbombante como "salsa agripicante al aroma de naranja", pero me sonaba mu pretencioso.
Ingredientes para cuatro personas:

  • Una patata pequeña, como medio puño.
  • Dos o tres dientes de ajo.
  • Una guindilla.
  • El zumo de una naranja.
Cocí la patata y reservé el caldo de la cocción.
Freí el ajo cortado a láminas junto con la guindilla.
Eché en el vaso de la batidora el ajo, la guindilla y el aceite de freírlo, un chorrito de vinagre de jerez, la patata cocida y el zumo de naranja. Lo trituré. Vi que la salsa había quedado suficientemente líquida y tiré por el fregadero el caldo de la cocción de la patata.
Utilicé la salsa para aderezar unos lomos de merluza enharinados y fritos.

jueves, 16 de enero de 2014

Patatas estofadas con pulpo.

Del pulpo, como de Lionel Messi o de Cristiano Ronaldo, valoramos más las patas que la cabeza. Todos hemos visto esos platos de madera llenos de pulpo a feira en los que los trozos de cabeza van quedando apartados sin que nadie quiera comerlos.
Para aprovechar la cabeza y el caldo de la cocción del pulpo, os propongo esta receta.
Ingredientes para cuatro personas:

  • Aceite de oliva.
  • Dos dientes de ajo.
  • Un pimiento rojo.
  • Guindilla a discreción, cada uno sabe el grado de picante con el que disfruta. 
  • Patatas.
  • La cabeza ya cocida de un pulpo.
  • El caldo de la cocción del pulpo.
Una vez hemos quedado como señores invitando a cenar el sábado por la noche a unos amigos y sirviendo unos platos de pulpo a feira que sólo contenían rodajas de patas, el lunes picamos los ajos y cortamos el pimiento rojo en juliana o en dados pequeños. Doramos los ajos, añadimos el pimiento y la guindilla. Sofreímos hasta que el pimiento quede tierno. Añadimos las patatas cortadas en dados grandes. Cubrimos (y sólo cubrimos) con caldo de la cocción del pulpo y cocemos las patatas. Cuando las patatas estén cocidas, añadimos la cabeza del pulpo cortada en cuadrados de un centímetro y hervimos tres o cuatro minutos más. Rectificamos de sal. En invierno resulta un plato de cuchara sabroso y barato.

Lo siento, todavía no se me ha ocurrido nada para aprovechar las cabezas de Messi y Ronaldo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Arroz de conejo confitado.

Con esto de las prisas, estamos acostumbrando a nuestros hijos a comer "sin huesos": filetes de pollo, filetes de pescado, hamburguesas, salchichas, esos conglomerados de algo parecido a la carne que llaman nuggets... En mi casa no somos una excepción. Con estas costumbres, es imposible que mis hijos coman una carne tan rica, nutritiva y barata como el conejo. Así que, cuando tengo tiempo, preparo este arroz con conejo.
Ingredientes para 8 personas.
- Un conejo.
- Una cebolla mediana.
- Seis dientes de ajo.
- Hierbas a escoger, a mí me gustan con el conejo el romero y el tomillo.
- Aceite.
- Un poco de manteca de cerdo.
- Sal y pimienta.
- Unas setas secas. Hoy lo he hecho con rebozuelos (cantherelus, rossinyols...).
Primer paso, confitar el conejo el día anterior. En un recipiente con tapa, pongo un lecho con la cebolla en juliana, los dientes de ajo y las setas. Salpimento el conejo entero y lo unto con la manteca y las hierbas. Añado un poco de aceite de oliva. Cierro el recipiente y lo pongo en el horno tres horas a 90 grados. Dejo enfriar en el mismo horno.
Segundo paso, deshuesar el conejo. De momento, no he encontrado herramientas más útiles que los dedos. Arranco toda la carne, con el conejo confitado resulta fácil. Los huesos los pongo en una cazuela a la que añado el caldo que han soltado el conejo y la cebolla. Añado agua a la cazuela para cocer y obtener el caldo que añadiré al arroz. Retiro las setas. Pico la carne de conejo con el cuchillo. Trituro en la batidora la cebolla, los ajos y el hígado del conejo. Mezclo la carne picada con la pasta obtenida de la cebolla, los ajos y el higado.
Tercer paso, el arroz, una elaboración clásica de paella. En una sartén, pongo un poco de aceite. cuando está caliente, añado la carne de conejo. Un par de minutos y añado en arroz, una taza de café por persona. Rehogo un minuto y añado el caldo caliente, dos tazas de caldo por cada taza de arroz. Yo acabo haciendo el arroz en el horno, veintidós minutos a ciento noventa grados, pero esto es cuestión de gustos.

martes, 11 de octubre de 2011

Callos con alubias.

Una de las principales diferencias entre la cocina catalana y las cocinas del resto de la península es el tratamiento de las legumbres. En Cataluña se sirven sin caldo, son platos de tenedor; mientras que en Euskadi, Castilla o Andalucía se sirven con caldo, son platos de cuchara. Los callos también se acostumbran a guisar con salsas líquidas o, por lo menos, gelatinosas. Este plato, por lo tanto, puede parecer un auténtico sacrilegio para algunos paladares poco habituados.

Ingredientes para cuatro personas:.

  • 2 vientres de cerdo.
  • 200 gramos (en seco) de alubias. Yo utilizo "mongetes del ganxet" y las cuezo yo en la olla a presión. Del mismo modo que para un plato de arroz utilizarás calamar fresco y nunca calamar de lata, yo utilizaré una legumbre buena y no cualquier frasco de conserva.
  • 2 dientes de ajo.
  • Aceite.
  • Sal.
  • Pimienta negra.
  • Perejil.
Opcional.

  • Unas negrillas o "fredolics". Este otoño está siendo muy seco y he tenido que renunciar a ellas.
En una sartén pongo a calentar una cucharada de aceite y los vientres de cerdo cortados en trozos de unos dos centímetros cuadrados.
Cuando los callos empiezan saltar, es que se han deshidratado lo suficiente. En ese momento añado el ajo picado. Le doy un par de vueltas hasta que el ajo empiece a dorarse. Añado la pimienta, el perejil y la sal. Un minuto después, añado las alubias coladas y remuevo para que éstas queden impregnadas de la grasa de los callos. Éste sería el momento de añadir las negrillas previamente escaldadas.Dejo reposar cinco minutos y ya se puede servir.

jueves, 21 de julio de 2011

Berenjenas blancas con pesto rojo.

La Fundación Alicia está intentando recuperar algunas especies que, por su baja productividad, casi habían desaparecido del mercado. El sábado pasado compré algunas berenjenas blancas al señor que sale en este artículo. Están, ciertamente, muy ricas. Hoy  he decidido cenar berenjenas blancas con alguna aportación de mi macetohuerto: berenjenas blancas con pesto rojo.
Para la salsa, dos dientes de ajo (comprado), unos piñones (comprados), tres tomates medianos madurados al sol de mi terraza y diez o doce hojas de albahaca de mi maceta (las semillas, del danonino; la maceta, la tierra.y el agua: mías).
Doramos ligeramente los piñones en aceite de oliva virgen. Añado el ajo picado. Veinte o treinta segundos después, añado el tomate rallado.Freímos tres o cuatro minutos. Paso la salsa a un mortero con las hojas de albahaca y lo majo con la mano de mortero. No me interesa hacer una pasta fina, quiero encontrar trocitos de piñón y de albahaca. Rectifico la sal y añado una pizca de pimentón picante.
La berenjena la corto en rodajas y la frío en la freidora. Sirvo las las rodajas de berenjena con una cucharada, de las de postre, de salsa. Si me gustase el queso, añadiría queso.

domingo, 19 de junio de 2011

Caracoles picantitos.

Ingredientes:

  • Un vaso de los de agua de manteca de jamón ibérico.
  • Medio vaso de los de agua de aceite de oliva.
  • Dos cebollas grandes.
  • Media cabeza de ajos.
  • 800 gramos de tomate triturado, de lata, naturalmente
  • 200 gramos de jamón. Pasaremos con el serrano.
  • Cuatro cucharaditas de postre de pimentón picante.
  • Hierbas aromáticas a discreción: orégano, tomillo, romero.
  • Un vaso de los de vino de vinagre. Ayer usé vinagre de estragón.
  • Un vaso de los de vino de vino moriles.
  • Sal.
  • 2'5 kilos de caracoles.
Paso a paso.

  • En una olla grande, pongo la manteca, el aceite y los ajos picados. 
  • Pongo la olla a fuego lento. 
  • Cuando el ajo empieza a dorarse, añado las cebollas también picadas a cuchillo. 
  • Cuando la cebolla empieza a dejar de estar translúcida, subo el fuego y añado el jamón picado con tijeras.
  • Tres o cuatro minutos después, añado el tomate.
  • Diez minutos después añado las hierbas, el pimentón, el vinagre y el vino. Remuevo hasta homogeneizar la salsa.
  • Añado los caracoles limpios y cocidos al punto de asomar los cuernos.
  • Remover los caracoles para que queden impregnados por el sofrito y cocer a fuego lento una hora y media.
Truco 1. Para obtener la manteca.
Poner en un bol la grasa del jamón ibérico que no nos comemos. Poner al microondas 4 minutos a potencia máxima. Colas para guardar sólo la grasa fundida. Colesterol puro, pero muy sabroso.
Truco 2. Para tener los caracoles limpios y asomando los cuernos.
Comprarlos congelados.

viernes, 18 de marzo de 2011

Sopa de ajo.

Hay gente que se empeña en conocer recetas de cocina tradicional esperando saber cómo se hace el gazpacho, la paella, la purrusalda o el pollo en pepitoria.. Los platos populares no tienen una receta: tienen tantas recetas como cocineros, o mejor aún, tantas recetas como cocineros multiplicados por sus estados de ánimo y multiplicados por las disponibilidad de ingredientes.
Aquí explicaré cómo hago yo la sopa de ajo.
Ingredientes para una persona, porque en mi casa sólo me gusta a mí:

  • Un diente de ajo.
  • Aceite.
  • Una cucharadita de café de tomillo.
  • Una pizca de pimentón, a ser posible de La Vera.
  • Un par de rebanadas gruesas de pan duro.
  • Una loncha de jamón.
  • Un huevo.
  • 1/4 de litro de agua
Pongo a calentar el aceite. Añado la loncha de jamón cortada en trocitos pequeños. Pico el ajo y lo añado al aceite. Cuando empieza a dorarse el ajo, añado el tomillo, el pimentón y el agua. Espero a que hierva y dejo hervir un par de minutos. En un cuenco, pongo las rebanadas de pan y el huevo crudo. Vierto por encima el caldo. Más de una cena de invierno me ha resuelto este plato tan sencillo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Bacalao con pilpil de judías del "ganxet".

Existen futbolistas tan torpes con una de sus dos piernas que acaban haciendo rabonas para esconder sus carencias. Rabonas que son celebradas como magníficos gestos técnicos cuando, en realidad, se tratan de la constatación de una impotencia.
A la receta de hoy le pasa algo parecido. Uno de mis más sonoros fracasos en la cocina es la incapacidad de ligar un pilpil. con lo que me gusta el bacalao y, especialmente, esta receta popular. Hasta que un día probé en un restaurante la trampa que me permitiría salvar mi incapacidad: bacalao con pilpil de garbanzos. Como en mi tierra, el Bages, se producen unas magníficas mongetes del ganxet, judías blancas con la piel muy fina, decidí sustituir los garbanzos por judías.
Corto en láminas un par de dientes de ajo por persona y los echo en frío con alguna guindilla en bastante aceite, que cubra el fondo de la sartén, que queremos freír el bacalao, no hacerlo a la plancha. Por encima de los ajos pongo los lomos de bacalao con la piel hacia abajo. Enciendo el fuego hasta que los ajos se empiecen a dorar.le doy la vuelta al bacalao para que se dore l carne un par de minutos. Retiro el bacalao y añado las judías cocidas (en seco pesaban unos 40 gramos por persona) y algo de caldo de la cocción de las mismas. Cuando se calientan las judías, todo el contenido de la sartén: aceite, ajos, guindilla, judías, jugo y algo de sal van al vaso de la batidora. Sirvo el bacalao salseado con las judías trituradas.

viernes, 28 de enero de 2011

Solomillo de cerdo con manzana.

Como este plato soporta bastante bien ser recalentado, acostumbro a hacer dos solomillos para los que somos en casa; dos adultos y dos críos.
Salpimento los solomillos y los frío con poco aceite pero muy caliente para que se doren rápidamente por fuera sin que se cuezan mucho por dentro.  Los retiro y los pongo en una cazuela ovalada de PYREX con tapa. En la sartén en que he freído los solomillos frío dos cebollas cortadas en juliana. Cubro los solomillos con la cebolla frita. Frío dos manzanas cortadas en rodajas y las flameo con un vaso de brandy. Cubro con las manzanas la cebolla que a su vez cubre los solomillos. Vierto en la sartén un vaso de agua para desgrasarla y añado el agua a la cazuela con el solomillo, la cebolla y la manzana. Tapo la cazuela y al horno una hora a 120 grados. Una vez horneado, aparto el solomillo para cortarlo en rodajas mientras paso por la batidora el resto del contenido de la cazuela. Sirvo las rodajas de solomillo con la salsa por encima y unas patatas fritas cortadas a dados.
Una pequeña variante muy sabrosa pero poco saludable es añadir un poco de manteca de cerdo a la sarten cuando frío la cebolla.

viernes, 14 de enero de 2011

Huevos al plato, sin plato.

En realidad, se trata de unos champiñones rellenos,  pero entonces tiene menos gracia el nombre. sale una tapita bastante resultona sin demasiado esfuerzo.
Los ingredientes: champiñones grandes, jamón y huevos de codorniz.
Frío el jamón, lo retiro y en el mimo aceite frío los pedúnculos de los champiñones picaditos. Pico el jamón frito, mejor dicho, lo corto en trozos muy pequeñitos con unas tijeras. Pongo las copas de los champiñones en una rustidera y las relleno con la picada de jamón y champiñón mezclados. Un chorrito de aceite, y al horno a 190 girados 20 minutos. Ahora viene la parte más delicada, por lo menos para un manazas como yo, frío un huevo de codorniz para cada champiñón y emplato los champiñones cada uno con su picada y su huevo encima. Recomiendo comer cada champiñón de un bocado.

lunes, 10 de enero de 2011

Bacalao con olivada.

Una receta sencilla. Cuanto más sencilla es la receta, más importante es la calidad es los ingredientes. Yo utilizo filetes de bacalao  de unos cuatro dedos de ancho. En aceite de oliva virgen, frío el bacalao ligeramente enharinado, retiro el bacalao. Añado al aceite una cucharilla de café de olivada por cada trozo de bacalao para que se fría unos 10 o 15 segundos, lo justo para que pierda el exceso de amargor. Añado un poco de tomate rallado, como media cucharada sopera, y lo frío con olivada un minuto o incluso menos. Vierto el contenido de la sartén sobre el bacalao.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Solomillo de ternera con gelatina de oporto y crujiente de jamón y avellanas.

Si nada se tuerce, éste será el plato de la cena de Nochebuena.
Normalmente, los paquetes de gelatina ya explican cómo elaborarla, pero lo explico, por si acaso. Pongo un par de hojas de gelatina en remojo unos diez minutos. En un cazo, caliento 1/8 de litro de oporto. Cuando está caliente, no es necesario que llegue a hervir, añado las hojas de gelatina y remuevo hasta que se disuelven. En ese momento lo retiro del fuego. Lo vierto en un recipiente ancho para que el líquido quede poco profundo y al enfriarse se forme una lámina no muy gruesa.
En una sartén con muy poco aceite, frio unas lonchas de jamón hasta que la grasa deje de estar traslúcida y quede opaca. Retiro el jamón y lo pongo en un mortero. Añado al aceite de freír el jamón unas avellanas, cuando se doren, e dos o tres minutos, las añado al mortero con el jamón frito. Majo las avellanas y el jamón. Mientras se freían las avellanas, el jamón debe haberse quedado crujiente. Una vez machacados el jamón y las avellanas, tampoco hay que desmenuizarlas demasiado, añado el aceite de freír el jamón y las avellanas.
Cuando llega la hora de cenar, paso por la plancha los trozos de solomillo intentando acertar con los puntosde cocción deseados por cada comensal. Para emplatar, un trozo de solomillo, un cuadrado de gelatina de oporto encima del solomillo y una cucharada de guarnición crujiente al lado. Si tengo tiempo, freiré unas llenegues o unos boletus que tengo en el congelador.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Risoto de boletus y foie.

Como paso previo, confitaremos los boletus (ceps). En un cazo, ponemos 100 cc de aceite virgen y un puñado de boletus secos. Dos horas al horno a 80 grados. El resultado de esta operación es un aceite muy aromatizado. Normalmente aprovecho para obtener otros aceites aromatizados. Los que mejor resultado me han dado (de momento, porque seguiré experimentando) han sido romero, tomillo y ajo con guindilla.
Una vez confitados los boletus, los tenemos pringosos de aceite, pero siguen secos. Para hidratarlos, los cocemos en agua.
En una sartén, ponemos el aceite aromatizado de boletus, Cuando esté caliente, añadimos una taza de café de arroz por persona y una rodaja de foie cortada en daditos. Vamos añadiendo agua de la cocción de los boletus (por eso los hemos cocido, para tener el agua caliente), y vamos removiendo el arroz. Cuando el arroz está casi hecho, añadimos mantequilla y queso rallado según gustos, en mi caso, sin queso. Añadimos también los boletus a los que hemos martirizado con aceite y agua. Y ya está, seguimos removiendo hasta que la mantequilla se haya fundido y distribuido uniformemente y el arroz y la evaporación hayan eliminiado cualquier exceso de agua.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Filetes de gallo con salsa de gambas.

Para hacer la salsa de gambas, lo más importante es la calidad de las gambas. A mí me gustan las gambas alistadas. Congeladas tienen un precio razonable y mantienen mucho sabor. 
Pelo las gambas crudas ¿Cuántas? pues depende de lo que te quieras gastar, pero con tres gambas por persona ya queda una salsa con sabor a gamba.. Frío las cabezas y las pelas en un poco de mantequilla. Muy poco rato, que la mantequilla no soporta mucha temperatura. Añado coñac (un vaso de vino, más o menos) y flameo. Si te da miedo flamear, puedes echar la mitad del coñac. Cuando se apaga el flameado, añado leche, dos vasos de vino por persona. Cuezo las cabezas y las pelas en la leche un cuarto de hora aproximadamente, cuando la leche se haya vuelto rosada, ya será suficiente. 
En una sartén, frío unas almendras tostadas picadas, media docena por persona. Cuando empiezan a tomar color, vierto sobre las almendras la leche de cocer las cabezas de gambas a través de un colador chino. Como me gustan mucho las gambas, estrujo con una mano de mortero las cabezas para que acaben de soltar la sustancia. Cuando la leche vuelve a hervir, apago el fuego. 
En los ratos muertos, he ido enharinando los filetes de gallo (o de rape, o de lenguado, con merluza no me ha quedado tan bien). Los frío en abundante aceite. Enharino y frío también las colas de gamba. Emplato con un chorro de salsa por encima. Alguna vez me ha sobrado salsa y resulta incomestible al día siguiente.
Dicen los dietistas que las cabezas de gambas son un atentado a la salud, pero estas cosas funciona por acumulación, y marisco acumulamos poco en nuestra dieta..